jueves 17 de julio de 2008

Banda sonora




Como a veces me siento protagonista de una película creo que es importante que mi "vida fílmica" le lleve soundtrack. Y para cumplir con este propósito decidí comprarme un ipod o un mp4, con hartos GB para incluir todas las canciones que me gustan o que me traen algún recuerdo. Hace tiempo que ya debería tener algo así, aunque sea un Mp3, pero en realidad uno viviendo sola y preocupándose de otros gastos, muchas veces la prioridad no son dichos productos tecnológicos. De hecho, la última vez que anduve con banda sonora en mi bolso fue cuando chica me regalaron un personal stereo y tenía que cargar con varios cassettes de música grabada de la radio (oh, se me cayó la cédula de indentidad) y es más, cuando salieron los reproductores de cd ni siquiera alcancé a tener uno... Así que esta es mi oportunidad. A pesar que llevo meses tirando indirectas y directas sobre mi regalo de cumpleaños ideal, no han agarrado el guante así que qué diablos, tendré que sacar de mis ahorritos.
Por lo pronto, una de los temas que más me gustan hoy por hoy es el "Read my mind" de The Killers. Está bueno bueno el video, así que ahí lo dejo para que lo disfruten.

viernes 9 de mayo de 2008

Manías insoportables que tengo

Entre más vieja(o), más mañosa(o). Es una frase que la hemos escuchado hasta el cansancio y hasta uno que antes preguntaba "¿cómo tan así?", ahora no queda otra que reafirmar la tesis y decir: "así no más es". Ad portas de la treintena me confieso una persona mañosa y con manías varias, tantas que ni siquiera sé cómo llegaré a soportarme en una década más. Dios me libre y sobre todo al ser que me acompañe en esa época, si es que existe porque como me auguró un buen amigo, mi futuro se ve solitario y rodeada de 20 gatos y 30 perros.

Lo cierto es que ya en la actualidad tengo manías insoportables que me dispongo a confesar aunque con un dejo de vergüenza, claro está, pues siempre es difícil reconocerse así de maniática y mañosa. Estas son algunas de ellas:

-Los fines de semana no soporto que me despierten antes de las 10-11 de la mañana. Para mí ¡eso es madrugar!
-Tener un vaso de agua en mi velador. Lo malo es que a veces se me olvida devolverlos a la cocina y los voy acumulando.
-Tengo una manía horrible que es comerme los cueritos de los dedos y la mayoría de las veces me hago heridas que lógicamente se ven horribles. Algunos de mis amigos y, sobre todo, mi chico han agarrado la costumbre de pegarme en las manos cuando inconscientemente me llevo los dedos a la boca.
-Me molesta muchísimo la gente que come chicle y que hace sonidos raros con la boca.
-Tengo la manía de que cuando voy caminando por la calle y como suelo estar pensando en situaciones, diálogos y demases, a veces suelto alguna frase en voz alta o me río sola si lo que estoy imaginando es divertido. Y admito que sí, la gente me mira bien raro en esas oportunidades.
-Las colillas de cigarro tengo que apagarlas en un 100%, me carga que queden humeando.
-Si se me mete una canción en la cabeza la puedo escuchar entre cinco a diez veces en un día. Es como una adicción, me ha pasado con “Sin sin sin” de Robbie Williams, “The Reason” de Hoobastank, “Must get out” de Maroon 5 o “Pies descalzos” de Shakira, entre otros.
-Casi idem a lo anterior pero con películas: me puedo repetir el plato todas las veces que estén dando las películas que me gustan.
-Los discos de música tienen que estar separados por género: rock, pop, en español y mis discos de música comunista. O sea, la Cantata Santa María de Iquique de los Quilapayún no debiera Nunca pero Never, aparecer entre La Oreja de Van Gogh y Julieta Venegas.
-Ir al centro (sorry, en mi vocabulario no existe “ir al mall” porque me carga) a comprarme algo que necesite y volver siempre con Nada a la casa por la sencilla razón que Nada me gusta.
-Soy maniática del zapping en la tele; el control remoto en mis manos se convierte en un arma difícil de controlar y el resultado: no ver nada con total atención.
-Siguiendo con tele, no soporto detenerme en canales como Mega o Chilevisión, sobre todo cuando están dando las noticias o las franjas de después de las 22 horas, pues lo peor que me puede pasar es toparme con Claudio Sánchez, el cura Hasbún, Kike Morandé o Che Copete y con esos programas tipos Infieles, Mujeres que matan, Primer Plano, etc. Bodrios todos.
-Cuando voy al cine, antes de entrar a ver la película debo ir al baño aunque no tenga ganas. Si no, estoy pensando todo el rato mientras dura la película en que me van a dar ganas…
-También con cine y pese a que ya lo mencioné, merece un punto aparte. Odio el sonido que la gente hace al comer cabritas. Estoy pensando todo el rato en eso y no puedo concentrarme en la película.
-Como nunca tiro nada al suelo, tengo la manía de guardar papeles, boletos y cuanta cosa pertenezca más a la basura que a un bolso o cartera. Es por eso que una vez a la semana debo hacer aseo profundo entre mis cosas.
-Detesto los espacios dobles entre dos palabras. Increíble pero mis ojos cegatones los detectan al vuelo.
-Cuando no me resultan las cosas me pongo idiota, idiota, idiota.
-Tengo la manía de llamar todos los días a mi mamá casi a la misma hora.

Uf, ya, eso no más por hoy. Definitivamente no me estoy haciendo buena propaganda y voy a quedar como una vil maniática. Y ustedes ¿qué manías insoportables me pueden contar?

martes 6 de mayo de 2008

Seis de Mayo

Un día como hoy, hace ya nueve años, un acontecimiento produjo un gran dolor entre mi familia. Partía uno de sus grandes pilares, la persona que sostenía emocionalmente al grupo familiar con la fuerza y entereza propia de una mujer de campo. En lo particular, nunca he sentido una tristeza más grande como aquella vez. Se iba no sólo mi abuelita, madre de mi madre, sino que también mi refugio, mi confidente y mi consejera, la que siempre tenía una palabra amorosa y de aliento cuando llegaba con mis problemas a contárselos. Aún me recuerdo acurrucada en su falda, gozando de su olor a comida y a fuego mientras escuchaba sus historias de juventud.
Pese a que ha pasado harto tiempo desde que murió, todavía se siente el vacío y regularmente sueño con ella y con la despedida que no alcanzamos a tener. Como homenaje para ella, quiero copiar unos versos que le escribí aquel día 06 de mayo de 1999; aunque, en realidad, más que poema creo que fueron sentimientos que se desgarraron en un simple papel de cuaderno y que lograron sacar finalmente todo mi dolor.

Seis de Mayo

I

Ya no estás, pero todo lo que toco se parece a tí.
Aquí están tus cosas,
el horario de tus pastillas pegado a la pared, el algodón y la pomada para las friegas.
Tu cuerpo está allá afuera como en vitrina
pero no te siento porque ya no me puedes mirar con tus ojos de alma hermosa.
Dale un beso a Dios de mi parte,
míranos de vez en cuando desde arriba
para que veas como sigue tu descendencia.
De seguro la vida seguirá, las horas mudas pasarán y también los años,
pero si una vez te bauticé como Eterna
es porque seguirás aferrada a mí como recuerdo porfiado,
y yo te seguiré llamando
como humilde eco surgido desde las montañas que te vieron crecer.

II

Cuando alguien parte
debería irse con todo lo suyo:
con su rincón preferido, con su risa, con su tos.
Cuando alguien parte
debería llevarse hasta sus pisadas que aún suenan en el corredor,
su cama, su olor amentolatado,
esa luz que la iluminaba desde su ventana.
Cuando alguien parte
debería primero quemar las lágrimas
de aquellos que la aman.
Cuando alguien parte,
deja esta ausencia punzante y dolorosa.
Y me consuelo diciendo que al partir, quien parte,
deja este recuerdo precioso
de su semblante sereno.
deja sus ojos para volver a mirar,
su risa y su tos para ser escuchada nuevamente,
su rincón absoluto para ser llenado
sólo con su presencia tan ausente.

III

Mujer fuerte,
aunque estas líneas que escribo en tu descanso fúnebre
no puedas ya leerlas,
sé que tu corazón fatigado absorberá mis palabras
las que sólo pueden decirte que te amo
aún más allá de esta partida.
Mujer, madre y abuela de estos campos urbanizados,
en esta despedida te quedarás siempre conmigo
aunque a tu cuerpo hoy yo lo despida.
Ve a criar a tus hijos que te esperan en el cielo.
Ve y abraza a tus hermanos y a tu madre,
Al abuelo que nunca conocí también
y besa fuerte a Dios y pide por quienes se quedan en la tierra.
Abuela, espero con ansias el día en que podamos reunirnos,
espero tu abrazo cálido,
tus manos tibias y ese beso que quedó pendiente todo este tiempo.
Te amo y en esta despedida quiero agradecerte
por haber sido así como fuiste,
así de simple, así de Abuela.

martes 1 de abril de 2008

Cambio de casa y de vida

El pasado domingo ayudé a mi mamá a cambiarse de casa. Un trabajo titánico que empezó días antes con el embalaje de todo lo que se había acaparado por más de 15 años. Y fue realmente agotador. Es increíble todo lo que uno llega a juntar cuando vive en un lugar por tanto tiempo.

Después que ya pasó todo el ajetreo de la mudanza y con más tiempo para procesar todo, me dio un poco de nostalgia a pesar que ya no vivía en la casa materna hace hartos años. Porque de partida, uno no sólo acumula objetos con y sin valor, también junta recuerdos, muchos de ellos que quedaron esparcidos por cada rincón del que llamaste infinitas veces "tu hogar". Y por más que al cambiarte de casa traslades todos los muebles y las cosas, aún pernoctan los cachureos varios que hacen que uno se remonte a la adolescencia, cuando un simple papel de chocolate regalado por alguien que te gustaba o por tu mejor amiga eran dignos de ser atesorados. O ese lugar predilecto del patio donde solías encontrar a tu sobrino jugando con palos, botellas o lo que encontrara en el camino. O la pieza en la que muchas veces viviste tus días y noches de soledad, pensando, elucubrando miles de historias que después las escribías en servilletas u hojas papel roneo. O el olor a pan tostado que salía de la cocina y que nos despertaba en las mañanas o el de la comida que mi mamá preparaba los fines de semana.

Tantos recuerdos, tantos sentimientos y emociones que no puedo dejar de repasar. Sorry, me puse media mamona pero es lo que hay. Debería hacer como mi madre que un día llegó con la idea de vender la casa y de comprarse una nueva pero en otra ciudad, porque quería más que cambiar de casa, cambiar completamente y olvidar sus malas rachas, a malas personas y dar vuelta una página importante de su vida. De hecho, cuando cerró su ahora ex casa por fuera, no miró atrás y dijo que no lo necesitaba porque ahora quería sólo mirar hacia adelante. Y viéndolo desde ese punto de vista, siempre es bueno no quedarse pegada y saber también que los hogares lo hacen las personas y no las viviendas físicas. Lo que es yo y como buena cachurera que soy, voy a seguir conservando mis recuerdos en mi mente (ya que no me dejaron conservar mi caja de "memorabilia" con agendas, cuadernos y papeles antiguos), porque también son buenos para nunca olvidar quiénes fuimos y de dónde venimos.

martes 4 de marzo de 2008

Un nuevo año

Para muchos de nosotros, especialmente quienes estuvimos de vacaciones durante enero o febrero, el año comienza recién en marzo. Y es que parece que el relajo estival nos hace alejarnos de las preocupaciones y de las responsabilidades porque sabemos que para eso está el tercer mes, con la entrada de los chiquillos al colegio, con los tacos y atochamientos debido al aumento del tránsito vehicular en las calles, con las miles de cosas que hay que pagar y con los planes de trabajo para el resto del año.
Pero yo, si bien mi horóscopo chino no me augura un año de cambios o de grandes mejoras económicas, he decidido que quiero pasarlo bien y no deprimirme ni estresarme en los 10 meses que me quedan. Por eso hice una lista de cosas que me gustaría realizar en este año que comienza. Anotaré algunas para que no se me olviden:
- Ayudar a mi madre a cambiarse a su casa nueva.
- Juntarme con mi amiga Paula que llegó de Nicaragua hace poco.
- Ir al gimnasio para bajar los kilos aportados por las vacaciones.
- Comer más saludablemente y dejar la comida chatarra.
- Ir más veces al cine.
- Leer más libros.
- Comprarme botas y alguna que otra pilcha.
- Trabajar con más ganas en mi pega actual.
- Buscar pega igual (no creo mucho en lo que dicen los horóscopos).
- Ir al médico a hacerme un chequeo (sobre todo porque algunas cifras de presión arterial un poco altas me tienen preocupada).
- Ir a los bautizos de los hijos de mis amigos Cristián y Mariela y de mis primos Maca y Miguel.
- Comprarme algún disco de música.
- Contratar cable porque la televisión abierta va de mal en peor.
- Juntarme más seguido con mis amigos y disfrutar de una buena cháchara.
- Dejar más comentarios en los blogs de mis amigos y en los fotologs de mis hermanos y primos.
- Ir a la inauguración del departamento de mis amigos Cristián y Mariela y ojalá al de Ale este año.
- Darle más besos a Danielito, mi sobrino.
- Buscar departamento para cambiarnos con mi novio (ojalá a uno que sea propio).
- Comprar una cama de dos plazas y un scaldasono para el invierno.
- Regalonear más con mi novio y decirle más veces lo mucho que lo quiero.
- Ir a Buenos Aires.
- Ahorrar para las vacaciones 2009.
- Celebrar mi cumpleaños número 30 ojalá con una gran sonrisa en el rostro y con toda la gente que quiero y que me quiere.
- Reír más y amargarme menos.

viernes 8 de febrero de 2008

¡¡¡Vacaciones!!!

Por fin salgo de vacaciones. Serán tres semanas de descanso absoluto primero en Curicó con mi familia y después en el norte, concretamente Bahía Inglesa, el destino que elegimos con Javier para estar de guata al sol y disfrutando del mar. Y aunque la idea en un principio fue viajar a Brasil, no se pudo porque no queríamos endeudarnos así que lo dejaremos para el próximo año.

Lo más rico de salir de vacaciones es desconectarse y yo espero hacerlo para poder recargar las pilas y empezar marzo con todo el ánimo y las ganas porque este año laboral sí que se viene pesado. Les deseo a todos mis amigos que disfruten de este verano y si no lo han hecho traten de arrancarse a la playa o a algún lugar bonito porque vale la pena cambiar de ambiente y respirar aire puro. Así que eso, besos a todos y cuídense mucho. Nos volveremos a ver el 03 de marzo. Fin de las transmisiones.

lunes 4 de febrero de 2008

El sexo o la verdadera fuente de la juventud

La cultura popular habla de las diferentes propiedades que tiene el practicar sexo -seguro, por supuesto-, como que quema calorías, que secreta endorfinas, que mejora la piel, etc., etc. Pero siempre es bueno contar con publicaciones e investigaciones científicas que divulguen y avalen más beneficios de la práctica sexual como, por ejemplo, el hecho que nos protege de diferentes enfermedades y actúa como la más barata terapia "anti-age". He aquí una recopilación y/o copypasteo de algunos de ellos:

* Ganar energía. Sin duda tener relaciones sexuales es una forma de ejercicio físico y es mucho más barato que pagar un gimnasio. Estudios dicen que practicar sexo tres veces por semana permite quemar calorías para mantenerse en forma a lo largo del año, pues aseguran que es equivalente a correr 120 kilómetros.

* Incrementar la oxigenación: El sexo incrementa el aporte de oxígeno a las células y estimula la actividad de varios órganos y sistemas dentro del cuerpo.

* Reduce el colesterol: El sexo balancea el equilibrio entre el colesterol bueno y el malo y al mismo tiempo reduce el exceso de colesterol en el cuerpo (dato para muchos de mis amigos que el año pasado tuvieron problemas con sus lípidos).

* Reduce la aparición de dolores: Estudios indican que el mantener sexo reduce las jaquecas y los dolores en general.

* Protege a la próstata: Atención hombres pues es sabido que los desórdenes prostáticos son causados o empeoran como resultado de las secreciones de la glándula. La actividad sexual regular elimina esas secreciones.

* Disminuye el estrés: La satisfacción y relajación que produce el sexo son beneficiosas para la mente y el sistema circulatorio.

* Aumenta la felicidad en la pareja: El amor y el afecto puede incrementar el nivel de oxitocina, una hormona que aumenta el deseo sexual. Un alto nivel de oxitocina puede incrementar la frecuencia de encuentros sexuales en una pareja.

* Aumenta la secreción hormonal: El sexo es una ventaja especialmente para las mujeres, ya que mantener relaciones sexuales regularmente incrementa el nivel de hormonas femeninas, reduciendo el riesgo de enfermedades del corazón y del tracto vaginal.

* Incrementa la energía física: El ejercicio físico, en cualquiera de sus formas, aumenta los niveles de testosterona en el cuerpo. Los expertos dicen que esta hormona fortalece los músculos y huesos del cuerpo humano.

* Proporciona un suplemento hormonal: Durante las relaciones sexuales, la hormona llamada DHEA es segregada en el cuerpo. Durante los orgasmos o justo antes de la eyaculación, el nivel de DHEA en la sangre es cinco veces mayor a lo normal. Este esteroide segregado por la corteza suprarrenal es el principal generador de andrógenos en las mujeres. Está también presente en los varones.